Empezar un negocio es un poco como salir a navegar con buen viento… pero sin mapa. Tienes ganas, empuje, incluso un producto que te ilusiona. Y aun así, llega el momento en que te preguntas: “Vale, ¿por dónde tiro para vender sin ir dando palos de ciego?”

Aquí es donde un plan de marketing sencillo (de los que se usan, no de los que se archivan) te ordena la cabeza. No hace falta un documento de 60 páginas. Hace falta un plan que responda a tres cosas: a quién vendes, por qué te eligen y cómo lo haces llegar.
Vamos con los 10 pasos.
1) Aclara tu objetivo (pero en números)
“Quiero vender más” suena bien… pero no guía.
Define 1–2 objetivos medibles:
- Facturación mensual objetivo
- Nº de clientes/ventas
- Ticket medio deseado
- % repetición (si aplica)
Ejemplo: “Conseguir 25 clientes al mes con ticket medio de 40€”.
2) Elige un foco: qué ofreces y qué NO
El error típico al empezar: querer gustar a todo el mundo. Y es que eso te deja en tierra de nadie.
Define:
- Producto/servicio principal
- Complementos (si ayudan a subir ticket)
- Lo que no vas a ofrecer (por ahora)
Analogía rápida: mejor ser una linterna potente que una bombilla floja que intenta iluminar toda la habitación.
3) Dibuja tu cliente con detalle (no “mujeres 30–50”)
No hace falta inventarse una novela, pero sí concretar.
- Situación: qué está viviendo
- Necesidad: qué quiere resolver
- Miedo: qué le frena
- Disparador: qué le hace decidir hoy
Ejemplo: “Autónoma que ya factura, pero está saturada y necesita un sistema”.
4) Segmenta en 2–3 grupos (micro, pero útiles)
No trabajes con “un” público. Trabaja con 2 o 3 segmentos que se comporten distinto.
Por ejemplo:
- Urgentes (necesitan solución ya)
- Exploradores (comparan y tardan)
- Repetición (ya te conocen)
Cada segmento necesita un mensaje y un canal un poco diferente.
5) Tu propuesta de valor en una frase
Esta frase te ahorra muchísimo ruido.
Plantilla:
“Ayudo a [cliente] a conseguir [resultado] sin [dolor principal] gracias a [método/ventaja].”
Ejemplo: “Ayudo a comercios locales a vender más con decisiones basadas en datos, sin perderse en informes eternos.”
6) Elige 2 canales como máximo para empezar
De verdad: dos. Uno de captación y otro de confianza.
- Captación: Google, anuncios, SEO, marketplace, acuerdos
- Confianza: contenido, email, WhatsApp, eventos, redes
Si intentas estar en todo, acabas estando “a medias” en todo.
7) Construye un embudo simple (y humano)
Un embudo no tiene por qué ser complicado. Piensa en tres etapas:
- Te descubren (contenido, anuncio, recomendación)
- Confían (prueba social, casos, claridad, seguimiento)
- Compran (oferta y cierre sin fricción)
Y aquí un detalle importante: en negocios pequeños, el WhatsApp bien usado suele ser parte del embudo, te guste o no.
8) Prepara tu “kit de ventas” mínimo viable
Antes de invertir tiempo y dinero, ten esto listo:
- Página/landing clara (qué, para quién, cómo, precio orientativo si aplica)
- 3 pruebas de confianza: testimonios, casos, antes/después, reseñas
- 1 oferta principal (simple)
- 1 “puerta de entrada” (consulta, diagnóstico, muestra, primera sesión)
9) Plan de acciones (30 días) con ritmo realista
Nada de planes imposibles. Mejor poco, pero constante.
Ejemplo de plan mensual:
- 2 piezas de contenido útiles (blog o redes)
- 1 acción de captación (anuncio pequeño o colaboración)
- 1 acción de conversión (oferta limitada, pack, llamada)
- 1 acción de fidelización (mensaje a clientes, revisión, upsell)
10) Mide lo mínimo para mejorar (sin obsesionarte)
Aquí se gana el partido: medir lo justo para aprender.
KPIs básicos:
- Leads/solicitudes por canal
- Conversión a venta
- Ticket medio
- Coste por lead (si haces ads)
- Repetición / recomendación (si aplica)
Regla sencilla: si no vas a actuar con ese dato, no lo midas todavía.
Plantilla rápida (para cerrar el plan en 1 hora)
Rellena esto y ya tienes un plan funcional:
- Objetivo del mes: ______
- Cliente principal: ______
- Segmentos (2–3): ______
- Propuesta de valor: ______
- Canales (máx. 2): ______
- Oferta principal: ______
- Acción semanal fija: ______
- KPI semanal: ______
Un plan de marketing no es un documento. Es una brújula. Te quita ansiedad, te evita dispersarte y, sobre todo, te da un “siguiente paso” claro.
Si quieres, puedo ayudarte a aterrizar estos 10 pasos a tu caso (con tus canales, tu presupuesto y tu tipo de cliente) y dejarte un plan de 30 días listo para ejecutar.
