Inflación a la baja: ¿y ahora qué?


Enero suele ser ese mes en el que el bolsillo se despierta con resaca: cuesta arriba, con rebajas por un lado y facturas por el otro. Y, aun así, el dato es claro: la inflación se ha moderado.

Según el INE, el IPC de enero de 2026 se sitúa en el 2,3% interanual, seis décimas menos que en diciembre. Además, el índice general ha caído un -0,4% en el mes.

La pregunta, la de verdad, no es solo “qué ha pasado”, sino qué hacemos con esto si vendemos, compramos, presupuestamos o planificamos 2026 con un mínimo de cabeza.

Inflación a la baja: ¿y ahora qué?

1) ¿Por qué baja el IPC? Dos culpables con nombre y apellidos

El INE señala dos motores principales del descenso:

  • Vivienda (electricidad): la tasa anual de este grupo baja con fuerza porque la electricidad sube menos que en enero de 2025.
  • Transporte (carburantes): el transporte pasa a terreno casi plano, hasta -0,1%, por la bajada de combustibles y lubricantes frente a la subida del año pasado.

Dicho en humano: la energía afloja y eso “limpia” el dato general.

2) El matiz que no conviene ignorar: la subyacente no baja

Aquí está el detalle que suele colarse entre titulares: la inflación subyacente se mantiene en el 2,6%.

Y es que la subyacente (sin energía ni alimentos no elaborados) es como la temperatura real del cuerpo: más lenta en cambiar, pero más útil para ver tendencias.

Traducción para decisiones:

  • Si tu negocio depende mucho de energía o transporte, puedes notar alivio.
  • Si dependes de costes “de base” (servicios, mano de obra, suministros no energéticos), el margen sigue presionado.

3) ¿Qué implica para una empresa o proyecto? Tres pistas prácticas

A) Precios: cuidado con “bajar por bajar”

La tentación es inmediata: “si baja la inflación, bajemos precios”. Pero ojo: la inflación baja por energía, no porque todo esté más barato. Si tu coste principal no ha bajado, podrías estar regalando margen.

Idea útil: revisa tu pricing por familias de producto/servicio. No es lo mismo lo que se mueve por logística que lo que se mueve por mano de obra o alquiler.

B) Promos y descuentos: más quirúrgicos, menos “a machete”

Con un IPC general aflojando, el cliente respira… un poco. Pero sigue mirando. Mejor pensar en:

  • promos selectivas (productos gancho bien elegidos),
  • packs,
  • beneficios por repetición (fidelización),
    antes que en descuentos lineales que lo dejan todo tiritando.

C) Presupuestos 2026: ajusta supuestos, no solo números

Si estás presupuestando 2026, este dato te ayuda a recalibrar:

  • hipótesis de coste energético,
  • costes de transporte,
  • y un “suelo” probable en la subyacente (por ahora, estable).

No es magia. Es simplemente planificar con el termómetro correcto.

4) Y si trabajas con datos (como hacemos en Criteria05)…

Este tipo de noticia es oro para un post porque permite aterrizarlo a acciones medibles. Por ejemplo:

  • comparar márgenes pre/post ajuste energético,
  • ver elasticidad de demanda con cambios de precio,
  • segmentar clientes por sensibilidad a promociones.

Al final, lo bonito (y lo útil) es esto: un dato macro solo vale si lo conviertes en decisiones micro.


La inflación baja y eso es una buena noticia… pero no es un “todo resuelto”. Es más bien como cuando deja de llover: puedes salir sin paraguas, sí, pero el suelo sigue mojado.